Todo listo para la alianza entre FCA y Renault

El Conjunto Renault ha confirmado la propuesta por parte de Fiat Chrysler Automobiles de una coalición 50/50 entre ambos grupos.

El conjunto francés y el italoestadounidense procuran progresar su situación en digitalización y en el vehículo eléctrico, por lo que los dos están dispuestos a cruzar participaciones y negociar una fusión. Por su lado, Nissan, aliada de Renault, quedaría fuera del pacto.

En este sentido, el pacto refleja la magnitud de los desafíos a los que se encara el campo de la automoción y a las dudas sobre la capacidad de ciertas grandes marcas para afrontarlo.

Tanto el grupo italiano como el francés luchan por revertir el retroceso de ventas en mercado clave, dar respuesta a las disrupciones tecnológicas y sobreponerse a sus crisis de liderazgo.

Con todo, la coalición está prácticamente definida, a expensas de la reunión del Consejo de Renault para tomar la resolución final para el anuncio del acuerdo, enfocado en primera instancia al desarrollo conjunto de tecnologías digitales, plataformas de producción y coche eléctrico.

El próximo paso consistirá en un intercambio de acciones entre los asociados de la alianza.

Estas negociaciones llegan en un momento frágil para las dos compañías, puesto que el fabricante galo se encuentra en plena reflexión sobre el futuro de su alianza con Nissan, en la que el conjunto japonés reclama un mayor estrellato.

El Estado francés tiene un 15 por cien de Renault, que está participada en otro quince por ciento por Nissan y que dispone por su parte de un cuarenta y tres por cien en la empresa japonesa y de otro 34 por cien en Mitsubishi. De este modo, la inclusión de Fiat podría alterar los pilares de una coalición que se fraguó en el año mil novecientos noventa y nueve.

De generarse tal acuerdo, la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi sumaria a sus diez con siete millones de automóviles fabricados en dos mil dieciocho, otros 4,8 millones, proclamándose el primer fabricante a nivel mundial, por delante del conjunto Volkswagen.

En lo que se refiere a Renault, el pacto le permitirá mejorar su posicionamiento después de que Nissan cerrara en el mes de marzo el peor ejercicio fiscal de la última década.

En lo que se refiere al negocio de automóviles industriales de FCA en América del Norte, a través de RAM, su marca Jeep son rentables, pero el conjunto pierde dinero en Europa.

Por ese motivo, para reforzarse en el marcado estadounidense, Renault y Nissan podrían localizar en Fiat un enorme aliado para tal fin.

Finalmente, otro de los principales motivos de esta coalición pasa por las nuevas demandas de la Comisión Europea acerca de las emisiones de CO2 de cada marca. Se ha marcado la obligación de reducir estas emisiones noventa y cinco gramos de CO2 por quilómetro a partir de dos mil veintiuno, un 20 por cien por debajo de los ciento dieciocho gramos registrados el pasado 2017. Este requisito fuerza a los fabricantes a realizar un enorme esmero para eludir ser penalizados con multas de hasta 95 euros por vehículo vendido.

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